Hace dos años, esta pregunta casi nunca se hacía. Hoy aparece en casi todas las entrevistas Sales, Tech e IA: «¿Cuál es tu uso de la IA hoy?». Una pregunta corta, pero que filtra más rápido de lo que parece.
Por qué esta pregunta se ha vuelto habitual
Porque la respuesta dice mucho sobre la capacidad de un candidato para trabajar más rápido y mejor, en prácticamente cualquier puesto. Un comercial que automatiza su prospección gana tiempo para vender. Un ingeniero que sabe integrar un modelo en producción entrega más rápido que un candidato que «conoce la IA» solo en teoría.
La trampa: responder «uso ChatGPT»
Es la respuesta más frecuente, y la más decepcionante para quien la pregunta. Decir «uso ChatGPT para redactar mis emails» o «le hago preguntas a Claude» describe un uso de consumidor, no una habilidad profesional diferenciadora. Casi todos los candidatos en 2026 ya están ahí. Ya no marca la diferencia.
Lo que realmente se espera: workflows, automatización, conexión de herramientas
Lo que los reclutadores y managers realmente escuchan es un nivel de uso más avanzado: ¿ha construido el candidato un workflow, ha conectado herramientas entre sí, ha automatizado una tarea recurrente, o ha usado una API para hacer que dos sistemas que antes no se comunicaban, se comuniquen?
En Sales: una secuencia de prospección que enriquece automáticamente un lead vía una API de datos (Kaspr, Clearbit...), genera un mensaje personalizado, y lo envía a una herramienta de secuencias sin reintroducción manual.
En Customer Success o RevOps: un scoring automático de cuentas en riesgo de churn, construido a partir de señales de uso de producto conectadas a un CRM.
En Tech / AI Engineer: haber llevado un modelo o un pipeline RAG a producción, con monitorización real (latencia, coste de inferencia, deriva de las respuestas), no solo un prototipo en un notebook.
Un candidato capaz de describir un workflow preciso, incluso sencillo, destaca de inmediato frente a quien solo puede hablar de uso conversacional.
Cómo preparar tu respuesta
Antes de la entrevista, identifica una tarea repetitiva de tu trabajo que hayas automatizado o acelerado gracias a la IA, aunque sea de forma modesta. Prepárala como una pequeña historia: el problema inicial, la herramienta o conexión usada, el resultado concreto. Esa precisión, y no la promesa de estar «al día en IA», es lo que marca la diferencia en la entrevista.
